domingo, 27 de mayo de 2012

Sin palabras...


Ojalá algún día podamos dejar de decir "he tenido suerte de nacer en...". Explotamos y matamos de hambre a una parte del mundo para vivir como vivimos, y muchos lo consideran justo, o no lo cambiarían.

(El siguiente vídeo puede dañar la sensibilidad de algunas personas)


De verdad, me hierve la sangre cada vez que escucho que que puede hacer una persona, o que no podemos hacer nada desde aquí. Hay muchas formas de ayudar, no os imagináis cuantas. Hay muchísimas personas que necesitan ayuda y no están tan lejos.

Un ejemplo a seguir:


De verdad, con muy poco de nuestro tiempo, podemos hacer feliz a muchas personas, no te quedes al margen. Como voluntario, como persona, pido tu ayuda, no para mi, sino para ellos.

PD: He de decir que en un principio la entrada iba a constar solo del primer vídeo, pero no he querido desaprovechar la oportunidad para intentar sensibilizar un poco a todos. Se que son muchas las cosas que hacemos, los problemas que tenemos, pero bueno, todo lo que os diga es poco. Cuando quede cerrado, os presentaré el proyecto de trabajo de voluntariado juvenil que estamos desarrollando desde la asociación ALVORES. Un asociación exclusiva de voluntarios juveniles.

"Las manos que ayudan son más nobles que los labios que rezan"
Robert Igersoll

miércoles, 2 de mayo de 2012

Lluvia

Hay 358 días en el año en los que no me importa que llueva, es más me gusta. Estos días atrás lo he comprobado una y otra vez.

Me gusta que caiga una suave lluvia que me permita salir a la calle sin paraguas, que la lluvia golpee mi ropa, mi cara, y me cale poco a poco. Son momentos que me permiten ir más allá de las calles, del ruido de los coches, del bullicio. Las calles solitarias, con gente caminando deprisa para no mojarse, me gusta el centro, pero sobre todo el campo en estos momentos.


Cuando llueve fuerte me gusta mirar a través de la ventana, escuchar como cae la lluvia y dejar que mi mente vague allá donde quiera. También me gusta leer, el sonido del la lluvia me relaja, y me resulta más fácil convertirme en el personaje del libro.



Hay muchos momentos con lluvia que me han resultado bonitos: el descenso del Sena en canoa, un paisaje precioso, verde por todos lados, con una fina lluvia mientras remaba. Pasear por el centro por la mañana temprano, momentos para apreciar la belleza de sus calles sin duda. Tocar la corneta, momento bonito y triste a la vez, sabes que no vas a salir acompañando al paso, pero no importa, tocas una marcha tras otra en la puerta de la iglesia, daba igual lo fuerte que lloviera, más fuerte resonaban los instrumentos. Mi primer descenso en rape, con 8 años, bajando por una pared en mitad de la sierra, etc.

Además si después se deja ver...



" Lluvia de primavera; ¡pobre de aquel, que nada escribe!. "
Yosa Buson